Los inicios de la colección científica
Llorenç Garcias inicia la colección ornitológica del museo aportando varios ejemplares de su colección privada. También adquiere algunos ejemplares ya disecados, donados por los padres franciscanos de la localidad, que habían sido capturados en Mallorca años antes, antes de que se creara el museo. Es precisamente en este pequeño núcleo inicial de la colección donde encontramos los especímenes más antiguos, datados en 1913: un autillo, Otus scops, capturado en Artà, un chorlito, un charrán común, hallado muerto en la playa de Son Real (Santa Margalida), y un archibebe común, Actitis hypoleucos, capturado en el arroyo de Canyamel (Capdepera).
Taxidermia
Garcías solía encargar la taxidermia de las aves a taxidermistas de renombre de la isla. La documentación de la colección incluye nombres como Josep Parpal, de Palma; Bartomeu Nadal, de Felanitx; y Jeroni Sansó Gili, de Son Servera. Este último era colaborador habitual del Museo de Artà y también trabajaba para otras instituciones y establecimientos.
Sin embargo, el espíritu curioso y experimental de Garcias le llevó a preparar él mismo muchos especímenes, especialmente aquellos que capturaba y luego incorporaba al Museo. Ya en 1948 añadió once nuevas especies y, en 1951, otras cinco. Todo indica que, incluso con el apoyo financiero del Museo, asumió una parte significativa de los costes de la colección, en particular los relacionados con la naturalización de los especímenes.
